Elecciones 2012. Una Propuesta Diferente
Por José Leonardo Chapel
Se acerca el momento en que habrá nuevo presidente de la república.
Con algarabía renovada aparecen los candidatos de los diferentes partidos políticos prometiendo y futureando ganancias y soluciones a los problemas que nos aquejan con un añejamiento de 50 años atrás.
Todos convergen en que hace falta educación, que los servicios de salud son precarios. Si hablamos de turismo, en la calle; de artistas, todos olvidados, pues se cree que con mantener una excelente orquesta sinfónica todo en la materia está resuelto. ¿Y los pintores, y los escultores, y los actores? Esto en cuanto a los alimentos espirituales.
En cuanto a lo material: Traza urbana ineficiente, no hay límite a la contaminación ambiental, luz eléctrica a alto precio, agua potable escasa, redes de drenaje insuficientes, faltan salones de usos múltiples para proporcionar cierta información cívico-política o motivar a las vecinas a ocupar el tiempo en talleres y habilidades y dejar ese letargo por su afición a las telenovelas que a metro y medio de distancia forjan sueños de dinero y poder.
Con estruendosos gritos y música que hace vibrar toda la cristalería del entorno sin seleccionar si es antro o casa habitación, vuelan al aire las mismas frases, huecas de antemano, por inalcanzables en el cortísimo tiempo a que se limita el ejercicio del poder, pues éste es pasajero.
Alguien diría: “… Si llego al poder, todo lo resolveré, acabaré con los pobres y habrá más empleos. Porque YO soy como ustedes, nací en humilde barrio del que ahora pido la oportunidad de representar. Sé cómo sufren y qué quieren, no olvidaré a los adultos mayores, mis niños en los que pongo la esperanza para que el futuro de la patria sea de un seguro desarrollo tendrán la mejor escuela, dos idiomas a su alcance y becas, muchas becas…”
Para gastar dinero en trivialidades que luego son basura, se lucen en franca competencia sacando banderas, banderitas, calcomanías con las más estudiadas y originales poses de los candidatos, poniendo hoyuelos en la sonrisa dulce e ingenua, para que, si no les da tiempo de conocer al contingente que los honró con su voto, por lo menos dejar una imagen muy favorecida que asegure el comentario: “Ganó el de los ojos claros; o bien, perdió el de la sonrisa melancólica de bigote delgadito…”
Maravilloso será no vivir tal experiencia. Escucha entonces una propuesta diferente:
Yo con poder:
1.- Acepto sin máscara el aquí y el ahora de mi comunidad.
2.- Valoro a mis gobernados como personas dignas y humanas.
3.- Elevo su autoestima y autodeterminación.
4.- Incentivo a la disciplina del trabajo y su excelencia.
5.- Nada regalado, todo merecido por una inversión de capital humano.
6.- Vivir coherente como funcionario público, sin fuero, con veracidad.
7.- Yo funcionario público, cambio mi pensar, mi actuar, mi aceptación, mis errores, mi forma de escuchar al otro y lo hago crecer respetando los tiempos naturales de transformar las generaciones de raíz, no le quito lo que por derecho natural le pertenece, lo ayudo a bien administrar lo que ya está y a buscar con tesón lo que puede encontrar.
8.- Yo político que ahora necesito de tu voto quiero ser parte de una vida diaria productiva, donde no halla lamentos ni culpas para un tercero, ni disimulos y justificaciones para los ladrones que no solamente han acabado con el capital económico, sino que han prostituido y pervertido nuestra mexicanidad.
9.- Te propongo invertir lo que no se mide ni se cuantifica: Tu Potencial Humano. Con perseverancia, con exigencia del mejor desarrollo de la actividad, la máxima honradez y una virtuosa y generosa entrega a esta patria que conserva el calor de sus aguas y ofrece sin límites una vida bella.
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